Semilla de la mujer sagrada
Debemos estar completamente disponibles para ser felices, para hacer germinar la semilla divina y sagrada que desde el principio está en el vienter de la mujer esperando ser alimentada por el agua del amor, los nutrientes de la sabiduria y la luz de la alegria. Estamos todas, a partir de momento en que nos comprometemos a ser divinas, a estar despiertas, embarazadas de esta mujer sagrada, fruto de la unión con el gran espiritu, fecundadas por su amor infinito.
¡Estamos realmente embarazadas! y debemos cuidarnos para que esta niña-mujer sagrada nazca,cr.ca y se funda en nosotras, convirtiéndonos en un solo ser. Para tal fin precisamos estar vestidas de paz como guerreras, bañandonos en luz como sacerdotisas, y alimentadas de amor como madres divinas.
Esta diosa necesita de templos llenos de arte y alegria para surgir empezar a danzar la música cósmica de la vida.
necesita que cada nueco amanecer sea consagrado al sagrado arte de vivir.
Vivir el instante, estar compartiendo el mismo aire, la misma agua, la misma tierra y la misma luz, bebiendo del mismo océano. Sólo somos seres buscando ser felices, buscando el resurgir de lo sagrado en nosotros.
En realidad, cuando abrimos nuestro corazón cantando danzando, ´ste ser torna capaz de catalizar las reacciones de aprendizaje, liberando las energias de amor y despertando la energia femenina.
La vida se convierte en una fiesta maravillosa donde todo ser vivo participa de la celobración, convirtiendose maestro... el hermano árbol , la amiga luvia el hermano río la sabia montaña, la pequeña piedra... el zumbido de las abejas este las flores, la miel... el sol, las nibes... todo se convierte en el mar de luz que somos y en el cual estamos sumergidos, de esta manera nos sentimos conectados con el poder cósmico de la creación, la mujer sagrada.
¡Estamos realmente embarazadas! y debemos cuidarnos para que esta niña-mujer sagrada nazca,cr.ca y se funda en nosotras, convirtiéndonos en un solo ser. Para tal fin precisamos estar vestidas de paz como guerreras, bañandonos en luz como sacerdotisas, y alimentadas de amor como madres divinas.
Esta diosa necesita de templos llenos de arte y alegria para surgir empezar a danzar la música cósmica de la vida.
necesita que cada nueco amanecer sea consagrado al sagrado arte de vivir.
Vivir el instante, estar compartiendo el mismo aire, la misma agua, la misma tierra y la misma luz, bebiendo del mismo océano. Sólo somos seres buscando ser felices, buscando el resurgir de lo sagrado en nosotros.
En realidad, cuando abrimos nuestro corazón cantando danzando, ´ste ser torna capaz de catalizar las reacciones de aprendizaje, liberando las energias de amor y despertando la energia femenina.
La vida se convierte en una fiesta maravillosa donde todo ser vivo participa de la celobración, convirtiendose maestro... el hermano árbol , la amiga luvia el hermano río la sabia montaña, la pequeña piedra... el zumbido de las abejas este las flores, la miel... el sol, las nibes... todo se convierte en el mar de luz que somos y en el cual estamos sumergidos, de esta manera nos sentimos conectados con el poder cósmico de la creación, la mujer sagrada.
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